Comunicado de desalojo E.S.O.A. La Dragona

COMUNICADO DEL EKO SOBRE EL DESALOJO DE LA DRAGONA

Estamos contra el discurso público de los partidos políticos que, haciendo gala de su lucha contra la incultura, la delincuencia juvenil, la insolidaridad social, etc. , a la hora de la verdad, no hacen más que poner trabas a quien decide poner en marcha lugares de ocio y cultura, llegando incluso a la criminalización de su acción.

Estos políticos que hablan del vandalismo, de la violencia, de la maldad de la okupación, no obstante, se niegan sistemáticamente a ofrecer oportunidades de ocio y cultura en los barrios. Prefieren cerrar nuestros centros autogestionados y gastar dinero en su represión antes que financiarlos y promocionarlos.

Toda nuestra solidaridad con las compañeras de La Dragona, siempre estaremos a su lado, y desde este mismo momento les ofrecemos todos nuestros escasos medios para que cuanto antes puedan poner una nueva Dragona en marcha.

Desde el Eko rechazamos con contundencia la persecución a que se nos somete a todos los centros sociales autogestionados desde las instituciones del Estado.

:grey_exclamation:Buenas gente, tal como prometimos no vamos a kedarnos paradas mirando como tiran abajo todo lo ke hemos construido en 11 años, porke lo material nos da igual!!

Nos pueden desalojar de mil espacios, pero nunca podran desalojar nuestras ideas y siempre SIEMPRE nos kedará LA CALLE.

Teníamos muchos proyectos abiertos, muchos eventos pendientes: para la autogestión de otros Centros Sociales OKUPADOS, para el grupo Scout del barrio, etc.

Asi pues esta noche a las 00h nos vemos todas frente al ESOA La Dragona, no solo por este espacio sino por todo el movimiento OKUPA, su represión no nos amedrenta!

Salud y solidaridad!!
(ESOA La Dragona)

ESOA LA DRAGONA

Siglo XXI nº 51, octubre 2019

Bajar Siglo XXI nº 51

GRUPO LIBERTARIO PENSAMIENTO CRÍTICO

Encuentro de experiencias de educación crítica en los barrios

Vivimos un tiempo en el que la renovación pedagógica parece estar cada vez más en manos de gurús, fundaciones, bancos y empresas que quieren hacernos creer que la educación es un asunto técnico y no político. Buena parte del legado de las pedagogías críticas está en juego y no podremos hacer frente a la innovación neoliberal sin colectivo y sin recordar que la educación, si no es crítica y popular, no es transformadora.

Con la intención de tejer redes y de construir juntas desde abajo, hemos organizado esta Jornada de Experiencias de Educación Crítica en los Barrios, que tendrá lugar el próximo sábado 26 de octubre en el EKO de Carabanchel. Durante la jornada habrá talleres prácticos y debates en torno a las necesidades, potencialidades y dificultades que se encuentran quienes tratan de establecer vínculos entre los proyectos educativos y sus barrios. No faltará tampoco la música, la comida y un espacio de peques con materiales de juego.

Te esperamos, ¡acércate y difunde!

FEDERACIÓN LIBERTARIA DE MADRID

JACA 2019

La otra cara del barrio de Carabanchel: JACA, la creatividad anarquista

por Laura L. Ruiz

PÚBLICO

Una de las exposiciones de esta edición de JACA.

Las Jornadas de Arte y Creatividad Anarquista de Carabanchel (JACA) celebran su quinta edición con reivindicación política, “haciendo barrio” por encima de todas las cosas y en pie de guerra contra la gentrificación en Madrid. Del 7 al 9 de junio.

El nacimiento de JACA (Jornadas de Arte y Creatividad Anarquistas) se remonta al 15M. Ese tiempo en el que todo parecía posible pero del que se tuvo que aprender que muchas veces cómo lograrlo era tan importante como el impulso de hacerlo. Por eso, cuando un grupo de personas se juntó con el objetivo de analizar cuál es el papel del arte en ese cambio de sociedad nace lo que hoy es la muestra JACA. “El mercado y el circuito del arte es un lugar muy alejado de unas ideas libertarias y poco cercano a la realidad y problemas que nos atraviesan”, explica B., del grupo fundador y actual miembro de la asamblea. “Se busca cuestionar el sistema arte y su forma de hacer”, continúa, explicando que para estas jornadas lo político es lo primero, por encima de ese concepto de que la expresión artística está por encima del contexto, la motivación o la ética. “Cuestionamos el cómo se hace esa obra y también la forma de cómo el arte reproduce continuamente cualquier sistema de opresión, incluso cuando cree que lo cuestiona”, explica. Por eso, JACA se define como “un espacio anticapitalista, feminista, antirracista, anticlasista y animalista”.

Su ubicación, el barrio madrileño popular de Carabanchel, no solo marca cómo se desarrolla esta muestra de arte particular, sino que condiciona su nacimiento y su formulación. Empezando por donde nace -del Ateneo Libertario de Carabanchelal EKO, el espacio sociocultural libre autogestionado que acoge esta nueva edición del 7 al 9 de junio -a la participación de colectivos vecinales, personas a título individual, colectivos del barrio y otras asambleas de la zona. “Todo esto hace que JACA”, continúa B., “se sienta como algo propio, algo que es todos. Este sentimiento también es en parte porque la organización y participación no nacen como iniciativa de artistas o gente del mundo de la cultura o el arte, sino de un grupo de personas que participan en iniciativas barriales y que ven necesario un espacio así, contando con cocineros, fontaneras, reponedoras e incluso algún que otra artista”.

Sin coleccionistas ni jerarquías

Una de las grandes diferencias de JACA es que mientras muchas de las grandes citas solo buscan las cifras de ventas, aquí se busca lo contrario. Sin galerías de arte, ni colecciones privadas, ni comisarios ni jerarquía entre artistas. “En JACA no se busca la venta como en una feria de arte tradicional. Se busca poder exhibir los trabajos de distintas disciplinas de forma directa desde el propio artista”, explican desde la organización. Por eso, no es extraño comprobar que en la organización tienen tanto peso los artistas como la logística. E., del grupo que se encarga de dar de comer a más de 100 personas cada día, explica que la vencidad está involucrada, que el precio es abierto y lo recaudado va para los colectivos de presos. La concienciación política va más allá, porque el menú siempre es autogestionado, comprando en el comercio de proximidad y vegano. “La comida es algo que orienta tu vida y tener una posición antiespecista define tu política. Comer es política”, comenta.

Una de las propuestas fotográficas en JACA.

Dentro de la programación de este año, destacan la performance Tarot Kinki de Helena Vinent y Ricardo Padín, del día 7 de junio; la charla de Georgina Marcelino titulada Estética disruptiva: el arte como herramienta para el antirracismo, del día 8; los conciertos de Error Humano o Sistema de monos (7 y 8, respectivamente) o la obra que genera específicamente para el encuentro el grupo de Arte de JACA, que el año pasado cubrió el edificio entero con la bandera anarquista más grande creada. Arte multidisciplinar de cerca de 60 autoras y autores que este año responde a una necesidad de pronunciarse sobre el antifascismo por el auge de ciertos discursos del odio, además de poner el foco en el ecologismo o la lucha contra el racismo, mientras que el año pasado se centró en el feminismo y los peligros del nacionalismo. “Las reivindicaciones son muchas, tantas como las diferentes opresiones y desigualdades existen”, responde B.

El problema de la gentrificación

Uno de los problemas que más resuenan no solo en JACA o en el EKO, sino en muchos barrios de Madrid, es el de la gentrificación, un proceso especulador que obliga a muchos de sus residentes a abandonar su barrios de siempre para buscar otros más asequibles. Se trata de uno de los grandes problemas de ciudades como Barcelona o Madrid y que, en concreto en la capital, afecta desde hace años a lugares como Malasaña o Lavapiés, y cuya onda expansiva llega a Usera, Vallecas o Carabanchel. “Yo llevo mucho tiempo preocupada por la gentrificación, llevamos años luchando contra ella, haciendo charlas en el EKO y señalando a los culpables”, comenta E. como vecina del barrio. “Desde JACA lo que más nos preocupa es ver cómo el arte es usado como mecanismo para gentrificar, como el Soho de Londres”, añade B., que asegura que la forma de contrarrestrarlo está haciendo tejido vecinal.

“También hemos hecho piquetes informativos a iniciativas claramente gentrificadoras”, aseguran en referencia a Artbanchel, que lo ven como una iniciativa de agentes culturales establecidos en el barrio madrileño en estudios multidisciplinares como Nave Oporto o Mala Fama y atraídos a Carabanchel por los precios más accesibles. “Es el ejemplo claro y conciso de la gentrificación de un barrio. Vienen a trabajar por un beneficio personal que perjudica al resto del barrio”, explica E., que denuncia la presencia de grandes intereses inmobiliarios y de inversores buitres. “El mensaje de esta iniciativa es claro: buscan ser un agente cultural que sea atractivo para compradores, galeristas e identidades culturales que les subvencionen, nada tiene que ver con el barrio”, resumen de forma contundente B., que explica que en ocasiones anteriores animaron a participantes de este recorrido a participar en JACA 2018 para dialogar. “Solo vinieron tres personas y asumieron todas las críticas”.

La idea de culturizar el otro lado del río también es algo que desde las jornadas anarquistas critican, a la vez que entienden que los artistas como último eslabón de la cadena no son los que generan el conflicto. De hecho, desde JACA destacan que es una promoción de la precariedad artística, ya que entienden que quien se beneficia es quien sube alquileres y  precios de ventas. Ni los vecinos ni los artistas. “¿Es esta feria el único actor que provoca la gentrificación? No, claro que no, pero sí son responsables directos y necesarios en el proceso de gentrificación”.

Hacer barrio

Desde el espacio ocupado del EKO, que ya lleva abierto ocho años y empieza a consolidar su presencia en el barrio, se sigue trabajando en hacer barrio. “Veo que una parte de la población sabe y participa, pero otra muy grande no se entera de lo que pasa dentro de los centros sociales y asociaciones culturales. Seguimos trabajando para que haya más variedad de las personas que participamos, como más personas más mayores”, desea E. Por parte de JACA, tienen claro que su labor política a través del arte continuará “mientras el cuerpo y la asamblea aguanten”. “Esperamos que el mensaje llegue cada vez a más gente y ojalá se pueda replicar en otras ciudades y barrios”, concluye B. “Lo que sí tenemos claro es que necesitamos más apoyo en recursos y en militancia para conseguir el objetivo”.